lunes, 23 de febrero de 2015

Hoy
tuve una cita
Conmigo
y me di cuenta, 
De que a veces olvidaba lo mucho que me gustaba cantar
a gritos
Cuando la casa estaba sola
Cuando en mi pieza, estaba sola
a veces olvidé lo mucho que me gustaba caminar sola
y programar juntas improvisadas con la gente de siempre
Y también olvidé recordar, como era dormir en el césped
y despertar 
porque sentí frío,
porque me pico una hormiga.
Olvidé que me gustaba despertar de mal humor después de dormir
pero en el fondo es porque aún estoy en trance
Y es que si quiero puedo estar malhumorada 
No le debo nada a nadie, 
Ni una explicación
... Y puedo hacerlo si quiero.
Y grité, además de reírme fuerte en la calle.
Puedo llorar cuando quiera, y consolarme a mi misma
Y sentirme yo.
 Pude recordar lo que debo olvidar, pero tampoco fue doloroso
Solo fue fugaz;
Y en esos pensamientos, enredados como mi cabello en la mañana
Encontré la dirección que buscaba,
Y me senté en una banca
Porque fui puntual. Y me sobraba el tiempo.
Encendí un cigarrillo y miré las palomas.
Y no pensé en nada más.
Quizás pensaba en las muchas cosas que me gustaría hacer;
quizás bailar bien, salir en bicicleta, comprar arándanos y yogur.
Hoy fue un buen día;
y una buena cita
Esta mañana al salir de casa, mire el espejo
Y vi a una niña con ojos achinados y labios gruesos
y me parecio atractiva. 

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