Es como sentir que tienes alas, grandes, hermosas, que te permitirían llegar a donde sea
pero es como sentir también que antes de volar no puedes volar... La rebeldía no existe
pero te inculcan el miedo como bondad antes que otra cosa que te fuera a detener.
Me siento en una pequeña jaula prisionera de los pensamientos, de la observación, las luces.
Siento que quiero avanzar pero me quedo atrapada en un gran lodo que no me deja ni si quiera
mover los pies. Puedo engañar a los lobos para salir corriendo...
y sentirme libre pero tarde o temprano se que debo regresar.
Las ideas toman otro rumbo pero solo se quedaran en mi mente, mientras pasan los días
solo me vuelvo más vacía, más triste, esperando que algo espectacular llegue y me cambie,
me trasforme, me envuelva. Mientras espero eso estoy aquí, desparramando mi cuerpo en
una cama, que me dice: ''Dormir es la mejor parte de la vida, porque desapareces del mundo, te apagas''.
El despertar es indicio de volver a la realidad. No quiero ser parte de la realidad, hasta cuando
me sienta tranquila, en un momento ameno, descansando, y donde todas las partes de mi vida
estén en su justa medida equilibrada. Me aburrió la imponente opresión que me hace sentir
que no puedo mover un dedo sin antes hacer participe al resto de mi vida
quiero caminar sola
Quizás caminando sola estoy, pero mis acompañantes ya no me acompañan, o yo no estoy en la
sintonía de mis acompañantes. ¿Que ocurre?
La sensación de vacío no se ha ido durante días y lo único que consigo es sentir un alma lleno
de energía, pero un cuerpo pobre. Todos los acompañantes se ven turbios y diversos, quiero
silencio, armonía y tranquilidad.
NO MÁS GRITOS, uno más... y no haré nada. Porque yo soy la otra.
Uno más y me voy, me voy lejos, a dormir, si tienes razón maldita maldita sea!
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