jueves, 27 de junio de 2013

La gran reflexión del día (entre otras)

El sabor del té que me recuerda... no se, saboreo ilusiones, frustraciones y anhelos que no cumplí, me recuerda que el mango y la frutilla son en realidad malos sabores para la mente.

Me recuerda a momentos que no existieron y que fueron intrascendentes, pero que sin embargo en algún momento formaron parte de la ficción. 

Yo no pretendo volverme así
Pero el aroma del mango y la frutilla son grandes estímulos.

Todo lo anterior se reduce a un sentimiento de vacío o de melancolía.
de todas formas, el té, la música y la lluvia me hacen disfrutar el momento, no todo puede ser tan malo.

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